Haciendo foco en mi idea

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Muchas veces la idea nace de una solución puntual que encontré o de ver la falta de un producto; eso la hace única y me motiva a llevarla a cabo. Resuelve un problema o un vacío que visualicé. La idea puede ir variando con la investigación y el tiempo, o incluso terminar descartada, pero desde el inicio hubo un problema que quise resolver y lo tomo como mi misión personal. Durante el proyecto es importante no perder de vista eso y hacer foco; si no, nos desorientamos respecto a lo que originalmente queríamos resolver. Los cambios no son malos, pero hay que ser conscientes durante el proceso.

Cuando me cuentan una idea o un proyecto ya encaminado, en las primeras oraciones suele quedar claro el núcleo del negocio. A veces todo lo que sigue gira en torno a esa idea y la enriquece. Otras veces, después de entender el negocio principal, empiezo a escuchar iniciativas relacionadas que complementan pero no impactan directo en la misión. Ahí conviene parar, ver todo lo que hay sobre la mesa y volver a la idea para focalizar.

A mí me gusta salir a correr, lo realizo desde hace unos años ya y lo tomo como ejercicio y también como un momento de relax. Cuando realizo esta actividad tengo claro el tiempo que voy a dedicar y la distancia que voy a recorrer. Me trazo una meta e intento cumplirla. Si las condiciones climáticas son favorables y mi estado físico me lo permite la alcanzo. A veces puedo demorarme más o no llegar a recorrer la distancia esperada pero llego a una meta que la modifico sobre la marcha. Soy consciente de estos cambios que hago. Si mi objetivo inicial era 100% y sobre la marcha prefiero llegar a un 70%, igual intento dar un poco más y llegar a un 80% o 90%. A veces mi objetivo inicial era un 100% y logro alcanzar un 110% o 120%. Lo interesante es que si no mantengo un foco en mi meta y me distraigo ya sea para descansar, ir a comprar agua o simplemente para contemplar el paisaje, no logro mi objetivo. Tal vez llegue a la meta, pero en un tiempo que no tenía previsto. El punto es que el tiempo es finito y debo aprovecharlo con actividades que me ayuden a alcanzar el objetivo definido y esto se logra haciendo foco en la meta y en las actividades que realmente me ayuden a alcanzarla.

Una forma que puede ayudar a orientarnos es pensar en la misión. Tal vez es una etapa temprana como para tener una “misión de empresa”, pero de seguro nos permitirá bajar a tierra aún más nuestra idea. La misión básicamente lo que responde es por qué nuestra idea o negocio existe (o existirá). Las 3 preguntas que deberíamos responder para formarla son:

  • ¿Qué hacemos?
  • ¿Cómo lo hacemos?
  • ¿Por qué lo hacemos?

Voy a poner un ejemplo sencillo para responder estas preguntas y mostrar cuándo pueden ocurrir desvíos. Tengo la idea de crear un servicio para la venta de inmuebles. En el mercado existen varios servicios similares pero el diferencial de mi servicio es que será todo a través de Realidad Virtual (VR). El usuario de mi servicio sentirá que está allí y no tendrá la necesidad de acudir a la propiedad para verla, de esta forma ahorrará tiempo en la búsqueda. Para el dueño del inmueble también es una ventaja, ya que no tiene que coordinar constantemente las visitas. Tomo inicialmente el servicio como una plataforma de publicidad alternativa por lo cual el dueño de la propiedad estaría abonando por cada inmueble publicado. Siendo esta mi idea voy a responder las preguntas:

  • ¿Qué hacemos?
    • Proveemos una plataforma online para la publicidad de inmuebles
  • ¿Cómo lo hacemos?
    • Brindando la última tecnología de realidad virtual
  • ¿Por qué lo hacemos?
    • Para regalar tiempo tanto al comprador como al vendedor

A grandes rasgos (y sin depurar) mi misión sería: “Proveemos una plataforma online para la publicidad de inmuebles brindando la última tecnología de realidad virtual para regalar tiempo tanto al comprador como al vendedor”

Basándome en esta misión mi listado de iniciativas podría ser:

  • Crear una aplicación para desplegar inmuebles con la posibilidad de recorrerlos de forma virtual
  • Armar un proceso y lineamientos para crear los recorridos virtuales (coordinación con propietarios, tomar fotos, compaginarlas, etc.)
  • Montar proceso de cobros por las publicaciones
  • Crear campañas de marketing para promocionar el servicio tanto para vendedores como para compradores.

Como se puede apreciar, cada una de estas tareas apuntan a mi objetivo, todas colaboran para alcanzarlo. Si me tomo un tiempo para realizar una lluvia de ideas, lograré obtener un listado mayor de iniciativas tanto a alto nivel (¿la aplicación debe ser web y mobile o solamente mobile?) como a bajo nivel (frase que me ayudaría a publicitar mejor el servicio). Algunas iniciativas que se me podrían ocurrir son: comenzar a participar también de la transaccionalidad y obtener una comisión por cada venta concretada, montar una plataforma de analítica para los vendedores para que vean en mayor detalle el desempeño de cada uno de los anuncios publicados, agregar la funcionalidad de notificaciones al vendedor por cada visita que tiene su publicación, posibilidad de que un comprador arme “la casa de sus sueños” seleccionando cantidad de ambientes, ubicación, tamaño, precio, etc. y reciba una notificación cuando se publique una propiedad con esas características o de características similares.

Luego de esta práctica podemos ordenar el listado y priorizarlo basándonos en el impacto en el negocio, dependencias, inversión, tiempos, y cualquier otra variable que creamos relevante. Más allá de que todas mis iniciativas estén relacionadas con mi idea original, lo que tenemos que tener presente y cuestionarnos, es si realmente colaboran con mi objetivo.

¿Participar de la transaccionalidad por la venta ayuda a la idea de una plataforma de publicidad? Puede ser un negocio complementario o nuevo, pero meterse ahí es desviarse del propósito principal. La plataforma de analítica sería útil para los vendedores, pero ¿es por eso que usarían la plataforma o por ahorrarse tiempo con el recorrido virtual? Los datos ayudan, pero montar toda una plataforma de analítica tal vez sea exagerado al principio. Lo de “la casa de sus sueños” es atractivo, pero si el usuario solo espera la notificación y no recorre propiedades, pierdo el propósito original.

Esas ideas pueden complementar y sumar, pero también desviar. Pensar en la misión ayuda a ser consciente en cada paso y mantener el foco.

Comparto un listado de misiones de empresas conocidas para inspirarse. Algunas son amplias; otras pueden ayudarnos a concretar la nuestra. A mí me sirve tenerlas a mano cuando trabajo la misión de un proyecto.

Burger King: «To be the most profitable QSR business, through a strong franchise system and great people, serving the best burgers in the world.»

Google: “To organize the world’s information and make it universally accessible and useful.”

LinkedIn: “Connect the world’s professionals to make them more productive and successful.”

Microsoft: “To empower every person and every organization on the planet to achieve more.”

Nike: "To bring inspiration and innovation to every athlete in the world."

Spotify: “To unlock the potential of human creativity by giving a million creative artists the opportunity to live off their art and billions of fans the opportunity to enjoy and be inspired by these creators.”